sábado, 16 de enero de 2010

¡OJALÁ LLOVIERA CAFÉ, ARROZ, LECHE Y POLLO SOBRE HAITÍ!





Como la canción de Juan Luis Guerra, también Caribeño, ¡Ojalá lloviera café! es lo que más deseamos en estos momentos a todos nuestros hermanos haitianos, solo que esta vez, no sólo llueva dicha infusión, sino que vaya acompañada de arroz, leche, pollo y todo aquello que pueda ayudarles a sobrevivir la tragedia tan descomunal que están padeciendo.

Haití, con más de ocho millones de habitantes, con un gobierno presidencialista ( corrupto ) con unas creencias religiosas, extrañas para nosotros, Vudú, sincretismo de cristianismo y creencias africanas. Con una población negra de más de un 90 % de sus habitantes,el resto son mestizos europeos, y con apenas celebrados su 206 aniversario ( 1º de Enero de 1804 día de su Independencia )está atravesando el peor momento de su historia y seguro que uno de los siniestros más graves a nivel mundial de la Historia Moderna. Lo que ha sucedido en Puerto Príncipe, su capital, escapa de cualquier imaginación. Por mucho que veamos en nuestros televisores, internet, o cualquier otro medio, la realidad lo supera.

Imagino, que los que realmente son testigos del ¨sufrimiento¨ que se está viviendo en este lugar, además de los propios afectados, son todos aquellos VALIENTES que desinteresadamente, han partido hacia allí para poder ayudar en lo que sea. En el saco, entran todos, militares, bomberos, socorristas, personal religioso, enfermeros, médicos, sicólogos, lo que sean... Esta gente, se merece todo nuestro respeto y ojalá que logren salvar y ayudar todo lo que puedan. A sus familias también, respeto y consideración, ya que están implicados directamente en la CATÁSTROFE.

No soy demasiado creyente en ¨rezos y vigilias¨ pero, valdrá la pena poner ¨nuestro granito de arena¨, como sea, donde sea y teniendo muy presente que no existe FUERZA más incontenible que la VOLUNTAD HUMANA. Ojalá esta brutal agresión de la Naturaleza contra una sociedad necesitada y pobre, sirva para terminar para siempre, con las desigualdades entre pueblos y ciudades ricas y pobres. Se planifique mejor y se construya de acuerdo a las características de cada Región. Probablemente, un terremoto de estas proporciones, en ciudades debidamente construidas con sistemas antisísmicos, apenas hubiera producido víctimas humanas.

Se que es mucho pedir, pero ejerciendo presión sobre esos Gobiernos, quizás pudiéramos encontrar remedios para estas penosas y ¨crueles¨ situaciones que condicionan a los diferentes PUEBLOS.

Ojalá llueva café, arroz, leche, pollo, buena voluntad, paz y todo lo que haga falta para que los haitianos vuelvan al menos, a recuperar las ¨esperanzas¨

No hay comentarios: