Cuanto más pasán los años, parece que casi todas las cosas, fueron ayer. Hoy por ejemplo, me vino a la memoria aquella tarde de verano que después de estar holgazaneando por tierras de Segovia, cogí a mi ex, su perrita, mi hijo el pequeño y mí porsche y nos fuimos a tomar la Fresca .
No recuerdo bién, pero quizás llevaba ya más de tres o cuatro años transcurridos desde mí última separación, y aquellos momentos fueron tan agradables que aún hoy perduran en mis recuerdos.
No se, si a lo mejor se deba porque hasta esos momentos nuestra amistad estaba recién dañada y algo muy interior ansiaba el poder pasear tranquilamente en una tarde de verano por parajes tan hermosos y dignos de bien recordar. Hoy pasados cuatro o cinco años, los tengo presentes desde esta tierra tan hermosa y fértil como es Andalucía, que me ha regalado en todo este tiempo una paz y un sosiego que jamás pensé podría obtener. Valga pués esta reflexión para animar a todas aquellas parejas que aún sientan algo a probar recordar las cosas positivas que han pasado por sus vidas y que probablemente jamás vuelvan a repetirse.



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